Cuenta que no le habían salido los dientes y ya estaba inmersa en el mundo del motor, un mundo concebido de hombres en el que ella se desenvuelve como pez en el agua.

Aquí nació y aquí se quedó por elección. Con el aprendizaje de la participación ciudadana muy arraigado ‘desde pequeña mi madre nos apuntaba a albergues y campamentos, con el Grupo Gredos de montaña hemos disfrutado mucho’ y esta enseñanza ha calado tanto en ella que sus hijos, Beltrán y Gonzalo, participan activamente de igual manera.

Empapada del trabajo de su padre desde los 12 años supo que estaba de algún modo predestinada a seguir sus pasos, ‘si por mi hubiese sido, no hubiese estudiado, gracias a la insistencia de mi madre que cedí, a cambio de un título, ahora comprendo que todo está en tu haber y me formé en Relaciones Laborales, en Ávila’. Allí me contactaron para trabajar en la Caja de ahorros de Ávila y lo rechacé para durante diez años ser administrativa de la Almazara de mi pueblo ‘El Puente’. Un mundo eminentemente masculino, donde ‘me sentí muy respetada y valorada’, ‘hasta me sorprendía que se dirigieran a mí de usted’. Los socios eran mayores, muchos no sabían escribir, fue un trabajo muy gratificante, en el que aprendí muchísimo. Y es que Angelines, de semblante sobrio, es una oyente magnifica y maneja la información de manera magistral, con una diplomacia que para sí quisieran muchos representantes públicos, sin duda modelo a seguir.

Concilió su trabajo de taller por la mañana y Almazara por la tarde, hasta el nacimiento de su segundo hijo, ahí hubo que recomponer el puzle. Y llegó el momento que la vida le tenía predestinado, por fin podría hacerse cargo del negocio familiar, un negocio de segunda generación, apoyada por su padre, ‘he aprendido tanto de él, ha sido mi mentor, siempre participativo, abierto al cambio, a lo que estaba por venir, sin duda él me inspiró’. Su puesta en valor, ‘sobrevivir a la desindustrialización en una segunda generación empresarial’, ‘hay que descubrir nuevas necesidades y explorar nuevos nichos, abrirnos al exterior’, ‘no se me ocurre mejor opción’.

Su marido Alfredo, trabajaba para su padre en el taller, ella se ilusionó, ‘era tan mono’, ‘hasta que me marché a estudiar, ahí pensé que lo nuestro tenía fecha de caducidad, pero por suerte me equivoqué’. Un noviazgo de diez años y dos hijos. Comparten cargas y responsabilidades, no podía ser de otra manera. ‘De verdad no necesitaba realizarme siendo madre’, ahora que he pasado por ello entiendo que la experiencia bien merece la pena y me llevo una lección de vida ‘eres hija, eres hijo, siempre’.

Angelines es una mujer muy capaz, colaborativa al 100 por 100, en el Colegio, en La Escuela de Música, en los AMPAS , siempre que se le llama está. Desde hace unos años coordina una plataforma ciudadana, impulsada en su día al detectar que con sistemas abiertos de participación es más fácil conseguir objetivos y para eso se consideraron 5 desafíos; globalización, responsabilidad ética y social, tiempo de reacción, digitalización en los espacios de trabajo y diversidad. ‘Está costando muchísimo mantenerse, no hay continuidad y es imposible hacer planes a corto plazo’. Como bien decía Santa Teresa, ‘Son tiempos recios’.

A pesar de contar con un servicio  integrado de venta, postventa y atención personalizada y próxima,  hemos detectado en nuestro sector, fuga en la compra de vehículos, menos por lo que respecta a la reparación, nuestra mayor fidelización de clientes no está localizada precisamente en el territorio próximo y local, nos viene de fuera.

Presumimos de pueblo y con razón solo que no es suficiente, además de planificar acciones y dinamizar, hay que investigar, evaluar y poner en valor el entorno, atraer visitantes. Hay pueblos que no cuentan con nuestra riqueza natural, ni patrimonio y prosperan. Nuestra identidad de desarrollo pasa por el sector turístico, a través de un proceso de calidad y mejora continua en todas sus fases, la planificación, desarrollo, actuación y evaluación, la formación focalizada en el área de servicios y creación de infraestructuras atractivas, entre otros.

Nuestra meta debería ser no solo prestar servicios también generarlos y ofrecerlos.

Queda mucho por hacer, al menos con previsión y visión amplificada de futuro, ahora vivimos una incertidumbre. A pesar de ello soy muy positiva, mi trabajo es una experiencia enriquecedora y fortalecedora y lo disfruto. Enseguida me repongo del desánimo y cargo las pilas con solo abrirme a la naturaleza, con un libro, montando en bici o caminando por los senderos.

 

GRACIAS Angelines,

por tu generosidad y compartir, eres una gestora excepcional, con una visión avanzada de progreso, además de real, rural, Sacrálida y modelo a seguir. No estás sola, no estamos solas, cada vez somos más. Continuamos sumando mujeres modelos a seguir, hábiles, con un elevado concepto de nuestras capacidades, llamadas a tomar el mando y alejadas de la mediocridad, libres, decididas y retadoras nos queremos.

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Créditos

Dirección y Desarrollo_Lucía García·Muñoz. / Dirección de Imagen_Lizuáin. / Fotografía_ Alejandra Lozano López. / Diseño Gráfico_Mamey Studio. / Peluquería_Gema de Castro Álvarez. / Make Up_ Ana Gonzalez Guerro. /Localización_ Arenas de San Pedro, Ávila.